Las Razones del Condor
 

El cóndor andino, animal sagrado de los Incas y especie en extinción, podría ser afectado gravemente su hábitat, por la presencia de contaminantes tóxicos que trae la minería a cielo abierto, la cual opera en media y alta montaña. Lo mismo ocurre con el guanaco, especies originarias de esta tierra, a las que debemos proteger, facilitando sus apareos en el ámbito natural que necesitan, sin la adulteración que realiza el hombre de los mismos.

 


 

H U A Y N O AUN ESTOY VIVO.

KAUSARAK' MI KANI EL GRAN PÁJARO ALCONCHAS NISUNKI TE HABLARA DE MI, LUCEROS NISUNKI HE DE REGRESAR TODAVIA, KUTMUSK' RAK' MI TODAVIA HE DE VOLVER. VUELTAMUSAK' RAK MI. NO ES TIEMPO DE LLORAR, AMARAK' WAK' AYCHU MARIPOSA MANCHADA. MURU PILLPUTUCHA, LA SAYWA QUE ELEVE EN LA CUMBRE SAYWACHA CHURUSK' AY NO SE HA DERRUMBADO ANARAS TUNINCHU PREGUNTALE POR MI. PURIKAMULLAY.

José María Arguedas

 

La mayor proximidad del hombre de ciudad con el cóndor, es a través de los libros o las láminas o fotografías. El cóndor es un animal volador, cuyo inigualable tamaño, lo hace respetable. La curvatura de su pico le da autoridad, y sus garras lo confirman. Fue vigilante de las cumbres cuando el Gral. San Martín cruzaba los Andes con su Ejército Libertador. Como es sabido, es una de las especies más amenazadas de nuestro ecosistema andino. El cóndor nidifica en lugares altos e inaccesibles. Uno de los posadores, está ubicado en La Carrera, Tupungato. Es un ave de muy bajo nivel de reproducción, cada dos o tres años, luego de una prolongada danza nupcial o rito amoroso, logra aparearse. Este fenómeno ocurre generalmente en el mes de agosto. En setiembre la hembra pone los huevos y en octubre nace el pichón. El mismo debe madurar y en mayo del año siguiente, se produce su primer vuelo.

Eligen las grietas más grandes para anidar, pues el pichón crece bastante durante su nidificación y necesita un espacio considerable.

Quizás si tenemos el suficiente ingenio para amar a la Naturaleza y respetarla, el cóndor seguirá acompañando al hombre desde lo alto, durante muchos siglos más.

Luis Álvarez y Julio Neme.

 RESERVA NATURAL DEL CONDOR ANDINO 

Antes de que Colón llegara a América, el cóndor ya era rey de los Andes, actuando como un sereno guardián del cielo andino. Ha sido venerado por todas las tribus indígenas de la cordillera de los Andes, las que le confirieron gran importancia religiosa por su majestuosa presencia y su total dominio de los aires.

Lo representaron en cerámicas, en pinturas rupestres, y lo usaron en sus ritos religiosos. Era tan respetado que en los tiempos que continuaron fue inmortalizado en el bronce. Se sacrificaban grandes animales para rendirle tributo, hasta que las costumbres comenzaron a cambiar. Algunas tribus que habitaban a los pies de los Andes del sur del Perú, creían que la sangre de cóndor, daba vigor y larga vida, con lo cual, comenzaron a depredarlo. Es común observar la imagen del cóndor incorporada a escudos, monedas, en toda la región andina. Hoy el respeto por este poderoso rey de los Andes se fue perdiendo, al punto que se lo persigue con poderosas armas de grueso calibre. También son presa indirecta del hombre, que caza con veneno al puma, debido a que éste animal, acecha el ganado y afecta a los productores.

El cóndor es el ave de mayor envergadura del Planeta. Su único hábitat es la cordillera y mas raramente en la precordillera. El cóndor habita en más de 8.000 Kmts. de la cordillera. Sin embargo, no cambia sus costumbres, en todas partes viven igual, en comunidades, anidando en lugares inaccesibles, y sólo por diferencias de clima, cambia la forma de alimentarse. Hay lugares en los que necesitan ser más agresivos por la escasés de alimentos, pero donde es más abundante mantiene su apacible carácter. Excepto en el sur de Chile y Argentina, donde las montañas son más bajas, el cóndor vive y anida a grandes alturas. Sólo baja a los valles precordilleranos en busca de alimentos, debido a que es eternamente desconfiado.

Vive en comunidades que pueden ser de 18 a 22 miembros, pudiendo ser también mayores o menores. Los machos son los que normalmente sobrevuelan en busca de alimento, quedando en los posaderos las hembras y los inmaduros, los cuales hacen salidas periódicas para aprender a buscar alimentos y a conocer los peligros existentes. En toda comunidad, existe un cóndor macho que es el más respetado, normalmente se trata de un individuo adulto y de gran envergadura, pero como viven en parejas estables, cada macho tiene poder dentro de la comunidad. Muy raramente se pelean entre ellos. En la época de celo, emiten fuertes graznidos con el objeto de impresionar a la hembra y pasan varias horas al día, acomodando su gran plumaje y embelleciendo su majestuosa figura. Cambian permanentemente de posaderos. Todos se encuentran en lugares estratégicos, desde donde dominan la comarca que se extiende a su alrededor. En estos se colocan frente al sol y extienden sus alas, agitándolas para quitarles la humedad y a su vez, reubicar sus plumas. Limpian con insistencia su pico y su pecho, si han quedado sucios después de una comida. En el caso de vientos fuertes sobre los posaderos, se ponen de frente a él y si hay temporal de nieve, soporta las bajas temperaturas, pero se coloca al resguardo en huecos o gargantas de la montaña, permaneciendo allí hasta que mejore el tiempo.

El tamaño de estas aves es casi increíble, los machos, como en casi todas las especies, son un poco más grande que la hembra, además ésta no tiene collarete blanco en el cuello. El macho adulto, puede llegar a medir alrededor de tres metros entre la punta de sus alas desplegadas, y 1.10 mts de envergadura, como así 0.90 m de alto. Pero en ocasiones se han visto cóndores de 3.50 mts de ancho.

El peso en un macho adulto es de aproximadamente 10 kgs. y puede comer de una sola vez 3 kgs de carroña y en el caso de ser sorprendido por el hombre, lo regurgita con gran facilidad, para aliviarse y poder elevarse.

No se puede describir la belleza de un cóndor en medio de su planeo majestuoso. Nadie sobre el planeta conoce mejor las corrientes térmicas a miles de metros de altura, las que en la cordillera de los Andes son inagotables. Sería imposible que el cóndor pudiera volar si no existieran estas corrientes, debido a su enorme peso y a su gran envergadura, de lo que se vale para convertirse en el más perfecto planeador. Debido a la agudeza de sus sentidos, detecta las corrientes, entrando en ellas en sentido contrario a como giran y con su cola como timón, puede subir o bajar, sin importar que la corriente sea ascendente o descendente. Sencillamente, es extraordinaria su capacidad de vuelo.

 Héctor Gottardini - Ecologista
 
Banner
Banner
Banner
mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy99
mod_vvisit_counterAyer258

Banner
Banner